Arquitectos en Tafalla: Jesus Mª Ibañez Aldaz - Arquitecto

Obras singulares

Obras singulares (7)

El primer aspecto a tener en cuenta ha sido la ubicación y forma del solar, la del perímetro de superficie edificable alojado en una pastilla rectangular con clara orientación norte-sur, lo que nos da posibilidades de plantear un diseño solar pasivo.

El solar está flanqueado en el sur por la carretera que va hacia Artajona y hacia el este por la misma carretera que se bifurca hacia Puente la Reina.

Se ha proyectado un edificio que pueda disfrutar al máximo de la orientación sur que posee, sin que esto acabe siendo un problema se exceso de calor.

Hacia esta orientación y precedida de unos porches que sombrean en verano y permiten el paso del sol durante el invierno están la zona de día, comedor y estar. En plantas primera y segunda están protegidas hacia el norte y hacia el este por las habitaciones, precedidas en una zona intermedia de unos patios de luces que, aparte de iluminar los pasillos permiten la ventilación cruzada norte-sur.

En planta baja las dependencias hacia el sur siguen siendo las principales, salas de terapia y gimnasio y hacia el norte, abiertas hacia un corredor, la zona de servicio.

El edificio, por necesidades de programa y superficie, ocupa toda la pastilla edificable según las normas. Se levanta como una caja de color neutro a la que según su orientación se va abriendo, retranqueando...

Hacia el sur la caja se rompe, se crean terrazas interiores, aparece una segunda piel de cristal que ilumina las estancias principales, aparece el color como elemento más frágil, más esencial conforme nos acercamos al interior.

Hacia el norte y hacia el este, donde  se encuentran las habitaciones, todas ellas iguales, separadas en la esquina noreste por la escalera principal, aparecen huecos rasgados apenas retranqueados que abarcan las habitaciones. Para la escalera, aunque hacia norte, una cristalera que la ilumina con luz uniforme en su totalidad.

Hacia el oeste el edificio se disgrega, se parte en dos. Aparece un elemento diferenciado también en forma, que se abraza al edificio principal mediante un zócalo de aplacado en tonos oscuros que destaca frente a los tonos claros y luminosos generales.

La reforma a realizar consiste en la nueva distribución y ampliación de la parroquia existente, para lo que procederemos a la limpieza inicial del local, con la demolición de los tabiques existentes.

 

La nueva ubicación del altar está orientada hacia el noroeste, y la distribución de la iglesia se realiza describiendo un semicírculo en torno a este punto, esto se consigue gracias tanto a la disposición de los bancos y a su forma curva como al juego de alturas realizado con los techos.

 

Se crea así un friso perimetral curvo que divide la nave central de la iglesia de sus “brazos” laterales, cuyos techos serán de inferior altura. Es en estas zonas donde se ubicarán confesionarios, coro y guardería (o pecera).

 

El nuevo acceso principal a la iglesia se ha planteado desde un patio abierto existente en la parcela de modo que queda enfrentado al altar. Existirán a su vez otros dos accesos laterales, desde las Calles Irunlarrea y Premín de iruña, respectivamente.

 

Actualmente la entrada a la parroquia se viene realizando desde la calle Irunlarrea, que es la de mayor tránsito, de modo que se ha querido mantener la ubicación del despacho parroquial cerca de este acceso, para facilitar de este modo la relación diaria y más directa entre párroco y feligreses. En ese mismo “brazo” se ha situado el espacio reservado para instalaciones así como un aseo y un pequeño oficio de limpieza.

 

En la zona opuesta, que comunica con la calle Premín de iruña, queda situada la sacristía, que dispone de un despacho propio, un segundo baño con un anteaseo que comunica tanto con la iglesia como con la propia sacristía, y la zona de confesionarios.  

El altar también se dispone más elevado, y sobre él se abre un hueco en el forjado de techo creándose una cúpula de alabastro, que permita la entrada de luz natural en este punto.

 

 

El resto de la actuación, se basa en la adecuación de unos locales actualmente sin uso, convirtiéndolos bien en un espacio lúdico, unas aulas de catequesis y una sala de usos múltiples.

 

El local destinado como espacio lúdico, será el situado en esquina, entre la Calle Irunlarrea y el Paseo Premín de Iruña, y dispondrá de dos accesos, uno desde esta calle y otro desde el patio.

Este espacio se plantea como un local diáfano en el que se desarrollarán diversas actividades lúdicas, lectura, juegos, Internet, etc. Se dispone un mueble contenedor bajo perimetral de manera que permita amplios ventanales para la entrada de luz y así mismo, deje en el interior del local, el mayor espacio posible libre para colocar las mesas que se podrán agrupar según su uso.

 

Las aulas de catequesis estará en el local situado la otra esquina, entre la calle Premín de

Iruña y el paseo, y su acceso será también desde el patio. El local quedará dividido por el pasillo en dos zonas de aulas, quedando el aula 1, 2 y 3 a un lado y 4 y 5 al otro. Estas aulas estarán separadas entre sí por medio de unos tabiques móviles de manera que si se precisa cada uno de estas zonas puedan formar un espacio único.

 

En el tercer local, situado también entre la calle Premín de Iruña y el patio, es el destinado a sala de usos múltiples y tendrá también un doble acceso, desde la calle y desde el patio. Se plantea en el una división formada por tabiques móviles de manera que pueda formar un espacio único o bien quede separado en dos espacios, una sala de conferencias y un comedor con un pequeño oficio de cocina.

 

INTENCIÓN DE PROYECTO

 

En el proyecto se ha pretendido revitalizar el patio abierto existente, de manera que todos los locales queden vinculados a él, de forma que el propio patio sirva como corredor de unión entre los locales, consiguiendo de esta forma que a pesar de la variada disposición de los locales estos puedan quedar comunicados entre si.

 

En cuanto a la Iglesia, dada la ubicación del local, y la escasa altura de que se dispone para el uso como parroquia, se ha pretendido hacer un juego de alturas con falsos techos siendo más bajos en vestíbulos y zonas perimetrales, de manera que al entrar en la nave central de la iglesia se cree una sensación de mayor amplitud, altura e iluminación. En esta zona, se ha buscado por medio de techos, luz y pasillos una fuerte direccionalidad hacia el altar, punto central de todos los elementos.

 

Se ha buscado la acústica adecuada utilizando materiales correctores en falsos techos así como el uso en revestimiento de paredes interiores en la iglesia de paneles acústicos de madera. Se recurre a la madera como elemento base decorativo tanto en paredes y falsos techos para la creación de ambientes acogedores y cálidos.

 

Se pretende en todo momento que el elemento decorativo más relevante sea el retablo situado tras el altar y que se extiende a lo largo de todo ese paño. El retablo consistirá en un bajorrelieve en cuyo centro se sitúa el cristo crucificado que preside el altar actualmente y en torno a esta imagen se desarrollará la iconografía del retablo. La lectura se desarrollará desde este eje central (altar) hacia los laterales, de esta forma en el lado izquierdo podremos ver referencias al antiguo testamento y a mano derecha se reflejarán escenas del nuevo testamento.

El volumen del edificio viene condicionado por dos puntos: el desnivel del solar y la exigida horizontalidad del programa para evitar jerarquías entre los espacios.

La propuesta plantea un edificio en planta baja con acceso desde la fachada sur, donde se ubica la mayor parte del programa, dejando un volumen en planta primera para instalaciones.

Este volumen emerge en las fachadas norte y este. Además en la fachada norte se produce un patio inglés para evitar contacto del edificio con la escollera existente.

El porche de entrada se produce en el punto donde existe un cambio mínimo de pendientes en la fachada sur. Tras el vestíbulo se llega hasta la sala de usos múltiples, espacio principal del edificio, adonde confluyen el resto. La zona administrativa, el taller, la cocina y las aulas mediante un pasillo iluminado y ventilado, desde la fachada norte, a través del patio inglés.

Las aulas se orientan hacia el sur, precedidas de un porche o patio cubierto. Cada aula tiene un baño y un cuarto de reposo. También desde la sala de usos múltiples sube la escalera a la planta de arriba, donde están los almacenes, vestuarios y sala de calderas. En esta planta se crea una entrada de servicio con ascensor que baja a la planta baja.

            PROGRAMA DE NECESIDADES:

                    *Entrada: Se produce en la fachada sur mediante porche de acceso y sin barreras arquitectónicas. El vestíbulo funciona a modo de cortaaires y está comunicado con la sala de silletas. También se comunica con el patio cubierto para posibilitar el acceso a las aulas sin pasar por la sala de usos múltiples, por respetar los horarios diferentes que puedan tener los niños, por ejemplo los lactantes.

                    *Plaza o sala de usos múltiples: Del vestíbulo se accede de forma directa a este espacio central y polivalente donde a su vez confluyen los diferentes espacios que conforman la escuela. Se entiende como el lugar de encuentro entre niños, familia y profesorado, como el ágora de la escuela.

                    *El taller: Se sitúa como prolongación de la plaza, con adecuadas transparencias. Es un ambiente de trabajo para los niños complementario al de las aulas.

                    *La cocina: Está ubicada junto al taller y también como prolongación de la plaza. La centralidad de la cocina dentro del esquema de la escuela es importante porque los niños relacionan este espacio con el que más han convivido en casa con sus padres.

                    *Las aulas: Son tres aulas. La más apartada del acceso y de la plaza está destinada a los lactantes, con zona de reposo independiente. El aseo se comparte con el aula contigua, destinada para niños de 1 y 2 años. Esta aula comparte la zona de reposo con la tercera que tiene doble superficie y está destinada a niños de2 y 3 años. El baño del aula tercera a su vez está comunicado con la plaza o sala polivalente.

                    Las áreas de reposo están ventiladas e iluminadas desde la fachada y los baños quedan ciegos, si bien iluminadas desde las aulas, a las que se comunican mediante cristaleras para un mejor control de los niños desde los baños. Se ventilan hacia cubierta.

                    A las aulas se acceden desde un pasillo que parte de la sala polivalente mediante un pasillo iluminado desde la fachada norte con ventanales corridos y fijos a la altura de los pequeños y ventanas más altas y abatibles que garantizan la ventilación cruzada del edificio.

                    *Patio cubierto:       Las aulas se orientan hacia el sur. De ellas se sale al exterior a través de un gran porche que actúa como filtro solar y funciona como patio cubierto, que permite una adecuada oxigenación de los niños y un cambio de espacio de interior a exterior cuando el clima no acompañe. Más allá del porche se sitúa el patio exterior.

                    *Patio exterior: La escuela está rodeada de un patio exterior por el sur y por el oeste. Se subdivide en varias zonas: un área cerámica marcando diferentes recorridos, un área de cantos rodados y pequeñas montañas de arena, un área de toboganes y otros juegos de movilidad sobre superficie adecuada, si bien el proyecto no contempla todo esto por ser tema posterior de mobiliario.

                    *Área administrativa: Se accede desde el espacio polivalente. Están orientados hacia el este y hacia el sur y se iluminan y ventilan mediante ventanales situados en doble altura y accionados mediante mecanismos eléctricos. Consta de despacho de dirección y sala de juntas, un paso que hace sala de espera y un aseo con dimensiones aptas para el uso de personas minusválidas.

                    *Área de servicios: Se ubica toda ella en la planta primera del edificio y tiene acceso independiente desde la calle norte. Consta de aseos y vestuarios para el personal, almacén, cuarto de lavado y secado y cuarto de calderas. En el vestíbulo de entrada se plantean un ascensor y una escalera que llegan hasta la planta baja, hasta el espacio polivalente. 

            ASPECTOS ESTÉTICOS y AMBIENTALES

                    * LA LUZ: El edificio se ilumina de varias formas: las aulas desde el sur, mediante ventanales controlados por el porche; la sala polivalente y el pasillo desde el norte mediante ventanas bajas a la altura de los pequeños que miran hacia las piedras de la escollera; la sala polivalente como elemento singular desde el techo mediante un lucernario que crea una luz indirecta; el taller, la cocina y el área administrativa mediante ventanales altos en espacios de doble altura hacia el este, también con iluminación indirecta y la planta de servicios desde la fachada oeste.

                    La luz que se consigue pretende ser variada, llena de matices y penumbras, sombras coloreadas obtenidas mediante cristales translúcidos coloreados, creando un auténtico paisaje luminoso.

                    *EL COLOR y LOS MATERIALES: El edificio trata de generar un paisaje cromático rico, diverso y equilibrado. Se concibe como un volumen quebrado blanco y luminoso por fuera y variado de color por dentro. Se crean dos texturas principales: una opaca y blanca, en diálogo permanente con la luz violenta de mediodía, que marca de forma contundente la volumetría del edificio, y otra frágil y cromática que la completa, creando un contrapunto de color que cuanto más adentro del edificio más predomina hasta volverse fundamental.

                    Los ventanales al sur llevarán vinilos coloreados que darán color y tamizará a la luz que penetra, a la vez que sirve como medida de seguridad ante la excesiva transparencia del los cristales. Por el exterior y en las aulas se colocarán toldos verticales de tejido tipo screen que impiden el paso de los rayos infrarrojos y permite el paso del aire, por lo que adquieren también función de mosquitera, todo ello sin que entre el calor al interior. En las áreas de reposo estos toldos serán de un tejido especial tipo blackout que impiden el paso de la luz dejando la estancia a oscuras.

                    *OLORES y SONIDOS: Los diversos ambientes de la escuela deben crear su atmósfera particular, siendo muy importante la ventilación adecuada de todos los espacios y en particular la de los baños. Esto se tiene en cuenta en el proyecto de climatización del edificio y se consigue por medios mecánicos.

                    Por otro lado es necesario introducir materiales capaces de crear un confort acústico donde los sonidos sean distinguibles, no se deformen por reverberaciones y duplicaciones. Se llama nitidez acústica. Tampoco es conveniente una excesiva absorción que genera una sensación “sorda” en el ambiente. Teniendo en cuenta que los suelos son cerámicos porque la calefacción es por suelo radiante y la cantidad de cristaleras entre los diferentes espacios para un mejor control de los niños, y que estos materiales no son muy absorbentes acústicamente, hemos de realizar esta corrección acústica mediante los techos, elegidos con gran absorción acústica.

                    *CRITERIOS BIOCLIMÁTICOS: Durante el día en invierno el sol recorre el cielo sobre un arco corto y bajo y sus rayos tienen la penetración máxima en el edificio. Los ventanales a modo de invernadero capturan las calorías que caldean el aire de la estancia. El forjado y el revestimiento cerámico de la solera actúan como acumuladores de calor y como radiadores de baja temperatura.

                    Durante la noche en invierno la energía solar acumulada por el día en los elementos estructurales se cede al interior. Las cortinas aislantes, el aislamiento en cubierta, fachadas y forjado de suelo sobre la cámara ventilada reducen las pérdidas de calor por los grandes ventanales sur del edificio. Se plantea la calefacción por suelo radiante por su confort, pies calientes y cabeza fría, y porque no hay aparatos que alteren la actividad de los niños: juegos, gateo…De por si esta energía solar pasiva supone un ahorro energético.

                    Durante el día en verano el ardiente sol recorre el cielo según un arco largo y alto. Los rayos al mediodía son casi verticales. El porche sombrea los huecos del sur e impide la sentada del sol. Esto y el efecto refrescante de la cubierta de grava húmeda de forma permanente creando el efecto “botijo” impiden un exceso de recalentamiento del edificio.

                    Durante las noches de verano en la zona media de Navarra suele corres una brisa fresca del norte. Es este el momento de ventilar el interior de las estancias. La ventilación cruzada norte-sur refresca las estancias y consigue unas temperaturas óptimas dentro del edificio durante todo el día.

Nave para exposición y venta de materiales de construcción en Tafalla. Finalizada en 2005

Expongo a continuación un comentario que aparece sobre el edificio primigenio en el libro “Arte y artistas vascos de los años 30”, editado por la Diputación Foral de Guipúzcoa:

                                   “El edificio fue proyectado por el arquitecto D. Víctor Eusa en un despejado solar a la salida de Tafalla a Pamplona. El arquitecto ubicó la construcción e el centro de la parcela y la organizó alrededor de un patio abierto que adquiere gran protagonismo en la estructura formal del edificio. Sobre los lados de este vacío se extienden unos brazos que dan apoyo a las distintas estancias. Ello da como resultado un esquema centrífugo en molinete que se expande y dota al conjunto de un carácter articulado, adoptando una volumetría diferenciada según las funciones en cada caso albergadas.”

Estas son, muy resumidas, las ideas formales de un edificio que Víctor Eusa proyectó en 1933 y que, a través de los años sufrió numerosas transformaciones  debido a los distintos usos y esquemas de funcionamiento, hasta el de residencia geriátrica de nuestros días. Esto ha supuesto también variaciones formales, como la cubrición de todas las cubiertas planas  originales del edificio  mediante tejados inclinados de teja árabe, con gran complejidad en algunos de sus puntos, y creación de elementos que han acabado siendo significativos, como un volumen adosado a la escalera principal que contiene un montacamillas, o la galería acristalada encima del porche de entrada.

Con este proyecto nuevo y definitivo, el ala oeste del edificio y el volumen de la iglesia principal, menos uno de sus pórticos, se rehabilitan. El resto del edificio se derriba.

No obstante el nuevo edificio se resuelve formalmente del mismo modo.

Se mantiene el esquema de molinete en torno a un patio abierto o claustro con vocación de uso y disfrute, corazón tranquilo dentro de un edificio ubicado en una urbanización recién estrenada y con gran ambiente urbano.

Se mantienen los volúmenes  principales, aquellos que ya están dentro de la memoria colectiva, como son la torre del campanario, el volumen de la iglesia y el acceso principal.

Se rehabilitan sus fachadas, recuperando su cromatismo, los matices en los volúmenes.

Se recomponen sus cubiertas planas, líneas que potencian su horizontalidad.

En general, como líneas conceptuales, se quiere ir al origen, al momento en que Víctor Eusa concibió el proyecto, claramente influenciado por los arquitectos holandeses influenciados a su vez por el genio Frank Lloyd Wright. El esquema utilizado por Eusa no puede dejar de recordarnos al utilizado por W.M. Dudok en el Ayuntamiento de Hilversum (1924-1930), el esquema centrífugo en molinete repetido hasta la saciedad en el embaldosado de los pasillos diseñados por Eusa, de clara reminiscencia stiljliana, tal y como se aprecia en el interior de la casa “De Vonk” (1917), de J.J. Oud y diseñado por el pintor Theo Van Doesburg, ambos colaboradores de la revista De Stilj.

Por ello, con el resto del edificio, de nueva planta, se realiza un ejercicio de integración, con parte del edificio que se mantiene en pie, y también con el origen eusiano de la idea primigenia, orgánica y articuladora, con un lenguaje horizontal de ventanas y de voladizos, la utilización de elementos expresivos verticales y la combinación de alturas y volúmenes que evidencian las diferentes funciones rompiendo cualquier monotonía.

Todo ello con el ladrillo como elemento director.

Un ladrillo que va creando luces y sombras, diferentes volúmenes, que se cierra en muro ciego o se abre con cautela en celosías, que se transforma en dintel o en arco, o se despliega como detalles decorativos.

Desde la fachada principal quiere aparecer como una pantalla sobre la que se proyecta la fachada Susiana, al original, la que no se ha derribado.

El edificio, aun girando en torno al claustro, no responde igual a las cuatro orientaciones.

Al oeste, las entradas principales: al edificio, a la iglesia y al área administrativa. Nobleza obliga. Habitaciones en planta primera.

Al sur, estancias de estar y comedores, porches, terrazas y galerías acristaladas. El sol fuente de encuentro. También el centro de día disfruta del sol, se orienta hacia el sur.

Al este habitaciones. Con el día amanece el residente.

Al norte la iglesia, gran volumen que protege al edificio, junto con el área de instalaciones, del cierzo norteño.

Y el claustro en el centro, remanso de tranquilidad, accesible, no sólo un objeto de contemplación. En planta baja miran hacia él las cocinas, integrándolas en la vida diaria del edificio, el comedor de válidos, en su orientación sur. En planta primera miran el resto de las habitaciones, sin orientación, el claustro como único punto de referencia, una intimidad protegida de la propia escalera principal mediante una gran celosía de ladrillo.

Frente a la sobriedad externa del edificio, el interior tendrá una variedad cromática que diferenciará tanto los espacios como los usos. Se pretende también que los colores elegidos para cada una de las estancias influyan de manera positiva en los residentes. También definirá los módulos establecidos para personalizarlos y para que el residente tenga una mayor identificación de su espacio.

En cuanto a las instalaciones, también se tiene en cuenta la orientación. La entrada de servicio se encuentra al norte, al pie de una torre, que si bien compite en altura con el campanario, no lo hace en singularidad. En su coronación se ubica la sala de calderas, óptimo lugar si tenemos en cuenta que utiliza el gas como combustible y en cubierta están las placas solares térmicas, que calientan el agua caliente sanitaria que luego almacenan los acumuladores.

El proyecto desarrolló los requisitos del programa atendiendo criterios de buen funcionamiento, economía de medios y distribución racional de los espacios, cumpliendo siempre los condicionantes exigidos por el Decreto Foral 179/1991.


El primer y gran condicionante lo dio el hecho de existir un bar de la propiedad y la necesidad de integrarlo en la nueva edificación. El restaurante había de ser el vínculo de unión entre el bar, de diseño rústico, con materiales como la piedra en el suelo, ladrillo viejo en arcos centrales y costeras de madera revistiendo las paredes, con las salas comunes del hotel, de diseño y formas más modernas.
Asimismo se construyó una pequeña zona de asado y cocina entre el restaurante y bar que abasteciera a ambos. Esta zona se completó con la de fregado y almacenes, ubicado en el sótano y comunicado mediante montaplatos, escalera de servicios y de público.


Este sótano acabó abarcando toda la planta, tras los estudios geotécnicos realizados, que nos aportaron un firme a los 3,60m de profundidad. El resultado fue, además de una zona de servicios, un local de usos múltiples que fue tomando forma en el transcurso de la obra, convirtiéndose en un lugar emblemático para charlas, reuniones y comedor.
Otro condicionante importante fue la existencia de una única fachada de acceso al hotel, desde una calle con fondo de saco y poco atractivo, a tenor del estado de los edificios colindantes. Se diseñó una fachada con una claro orden de huecos en la que se camufló en un gran hueco de acceso en planta baja la entrada de servicio y la entrada principal, ciega la primera y segunda a través de una gran cristalera. Se pretendía que, con una gran claridad de diseño y materiales, y con debida iluminación, la fachada interpelase al ciudadano.


En cuanto al diseño interior, se pretendió un juego de líneas sencillas, jugando con materiales cálidos y acogedores.
En sótano, en la sala de usos múltiples había de decorar las paredes ciegas de los muros de contención de hormigón. Se crearon un zócalo y un ritmo de pilares con capitel mediante ladrillo viejo en paredes, sobre fondo blanco decorados con sencillos dibujos de ramas y hojas. El suelo cerámico puesto en diagonal y el techo, sorteando las dificultades de las instalaciones, falsas vigas y bovedillas de escayola.
En las salas de planta baja madera en suelo y empanelados en madera de roble, absorbiendo en el diseño el mueble de recepción y consigna, así como la gran maqueta del Palacio de Tafalla, construido por el rey Carlos II el Noble en el año 11418, y sobre cuyas ruinas se levanta el hotel.


En el restaurante materiales rústicos. Techo a modo de cubierta a dos aguas de estructura de madera y paredes de piedra con ventanas vidrieras, semejantes a las de las habitaciones, o bien forradas mediante paneles de iroko. Al fondo, enmarcada por un arco de piedra de Tafalla, una imagen del Claustro del Monasterio de Poplet, pintado por el pintor local Javier Zudaire, en la que no sería la primera colaboración.
En plantas de habitaciones, suelos enmoquetados de colores azules, revestimiento de madera como cabecera de cama y el resto pintado en tonos fríos. Las ventanas decoradas con vidrieras con motivos geométricos, para tamizar la vista decadente existente desde ellas.


La fachada se revistió de aplacado de piedra cuarcita roja hasta la última planta donde, bajo el alero se colocó piedra blanca con detalles de madera de iroko en las ventanas.

Un proyecto precioso, un reto muy importante en aquellos primeros años. Se trataba de construir un restaurante en un sitio privilegiado. En el último tramo en la subida de acceso hacia la basílica fortaleza de Ujué. Un edificio de piedra, aunque con estructura y corazón metálico, dialogando por una parte hacia el pueblo, pétreo y macizo, y por otra hacia las impresionantes vistas hacia el valle. Por decisión de la propiedad y permiso de la Institución Príncipe de Viana, se abrió el edificio bajo un alero continuo de madera fenólica al valle mediante unas grandes cristaleras en la última planta del restaurante, otorgándole un plus bellísimo a un edificio realizado con muchísimo cariño.

A los años se restauró también el restaurante origen, el primero, manteniendo su ambiente cerrado, acogedor, de fogón de antaño, aportando así otro clima diferente, más costumbrista, más tradicional.

Localización

Ibañez Aldaz - Arquitecto

  • Calle Tubal, 34 31300 - Tafalla NAVARRA
  • 948 703 243
  • 948 703 532

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